jueves, 6 de diciembre de 2018

Hoy, como cualquier otro día en mi vida, me desperté en la madrugada, abrumada, asustada, sin aire y con un solo pensamiento "me da miedo" ¿Miedo? ¿A qué le temo? Mientras escribo esto, espero poder encontrarle respuesta alguna a esa pregunta, pero más que nada, deseo que veas esto de mi

Los primeros cinco minutos fueron de angustia, escondida bajo las cobijas como una niña pequeña porque si, ¿Que puede pasar debajo de ellas?
El tiempo siguió corriendo y agarre el celular, busqué en favoritos y tu nombre salió de primeras, un par de mensajes para  correr a llamarte, unos segundos más tarde escuché tu voz, mis miedos se mantuvieron unos minutos, pero poco a poco yo me hice fuerte, poco a poco tus chistes, tus historias y el que te durmieras a raticos me daba la seguridad de que a lo que le temia era un sueño, que nadie me lastimaria y que tú estabas ahí, a una llamada para ayudarme.

Altibajos, montañas rusas de emociones y sensaciones, dudas, incertidumbres, inseguridades y trastornos sería un buen punto para comenzar a describir lo que considero yo como vida ahora; es aterrador ver qué un solo momento te puede apagar, puede desconectarte de todo y cuando ya estás apartado te consume de una manera que tú no esperabas, de una manera de la que no puedes salir, pero, es aún más aterrador cuando decides comenzar a escalar cada muro que te hundió, es aún más aterrador empezar a confiar en ti para recuperar quién eras o al menos, intentar saberlo, y en este punto puedes escalar mil muros e intentarlo diez mil veces, pero, debes decidir si solo quieres intentarlo o realmente quieres salir de este estado, y ahorita, yo he decidido salir, he decidió dejar fingir que escaló y hacerlo realmente, ¿Que llevo a esto? ¿Que me ha hecho decidir salir? Es fácil, tú me hiciste ver cosas mías que yo me negaba, cosas que yo no sabía, me las mostraste para que yo tomara la decisión, para que fuera yo quien decidiera cuando usarlas y te agradezco esto, porque me haces bien, me haces fuerte, me has dado mil oportunidades para avanzar y en este momento te pido que no me sueltes, no porque no pueda hacerlo sin ti, no, te pido que no me sueltes porque no quiero hacerlo sin ti.
Escribo esto mientras te escucho dormir y mientras lo hacía me dijiste "te quiero mucho gorda" y seguiste durmiendo, si, juro que te quiero, que te quiero como a nadie, que busco en algún punto hacerte bien de la forma en la que tú me haces bien.
Sentirse seguro con una persona es de las sensaciones que marcan la diferencia, que te hacen creer, que te hacen crecer; es una de esas sensaciones que no puedes explicar, que no puedes entender y que solo te limitas a disfrutar; esto, causas tú, calmas mis demonios, le das alas a mis sueños y motivos a mis días.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

M e resulta sumamente increible coincidir en esta vida contigo, me resulta grato escuchar tus chisted y reirme de ellos, tú encantaste cada ...